miércoles, 27 de junio de 2018

ENTRE LA VIRTUD Y EL VICIO

Imagen: Archivo Digital Google 

En la vida muchos seres humanos, alguna vez, hemos estado pendulando, oscilando entre dos polaridades que van de la virtud hasta el vicio. Eso ha sido durante los diferentes ciclos y etapas de nuestra existencia, tanto en la parte física como en la parte espiritual.

Entiendo y acepto que la vida se desarrolla en altos y bajos. En subidas y en bajadas, y eso es incontrovertible, porque la vida, con su dinámica, no puede ser una línea horizontal. Las subidas y bajadas, los tiempos buenos y malos, sirven para medir nuestras capacidades de superación, de adaptación o de resiliencia. Estos ciclos son necesarios para los diferentes aprendizajes. Al contrario, la vida horizontal es mecánica, fría, aburrida y sin oportunidad para cambios, para retos que desafíen nuestra inteligencia  y para lograr cosas nuevas. Por eso, esos estados de quietud  son peligrosos, y eso es tan cierto que, los electrogramas que monitorean los ritmos cardiacos al llegar a la línea horizontal, es cuando se produce el deceso o muerte física.

La indecisión, ese pendular constante que mucha gente vive a lo largo de su ciclo histórico, es lo que muchas veces impide el desarrollo pleno de nuestras facultades, de nuestras potencialidades. La indecisión tiene variados orígenes; entre ellos la mala voluntad que es manifestación de un demonio del mundo causal llamado Stokin, que esta, incluso, presente en el drama del Cristo, donde concurren los Tres Traidores de Hiram Abib, que son el demonio de la mente, el del deseo y el de la mala voluntad. Denominados históricamente como Judas, Pilatos y Caifás.

El miedo es otro elemento que perjudica la búsqueda del conocimiento y el trajinar triunfantes,  airosos por los caminos de la luz divina. Aunque muchos no lo sepan, el miedo es un mal necesario para mantener el orden en muchos aspectos de la vida humana.

El miedo a perder la vida nos lleva a ser cautelosos, a no andar cometiendo actos contra la sociedad o contra el orden jurídico. El miedo a enfermarnos nos hace tomar precauciones para conservar la salud. El miedo al infierno o mundos, sumergidos nos lleva a buscar a Dios que es lo superior, lo celestial. El miedo a la inseguridad nos obliga a no andar por lugares peligrosos y a aplicar medidas de prevención. El miedo a perder el trabajo nos obliga a cumplir nuestras  responsabilidades profesionales y las normas laborales. El miedo a quedar en la indigencia o a cualquier contingencia, nos obliga a ahorrar y a ser precavidos en nuestros gastos. Y en fin, la Psicofisiologia del miedo es una ciencia que nos impulsa, incluso, a conservar la vida. Pero todo eso no es justificación valida o aceptable, para permanecer indiferentes ante la gran interrogante existencial, ¿Para qué es la vida?

La duda y los recelos o resquemores también son anclas pétreas que imposibilitan al ser humano interesarse en tomar el camino de lo alto, el camino de la íntima realización del Ser y sus múltiples e infinitas posibilidades de crecimiento y expansión. Recuerdo ahora que conversando con el Maestro Sabaoth, me enseñó que la duda, los resquemores y los recelos, no son otra cosa que manifestaciones sutiles del odio. Y el odio es lo contrario del amor que nos predicó el Cristo como doctrina de reconciliación y de desarrollo del alma. Es el odio lo que tiene el mundo al borde de una hecatombe nuclear que borraría todo vestigio de vida sobre la faz del planeta, cumpliéndose  así la profecía del Gran Hierofante Pedro, en Hechos de los Apóstoles.

Millones de personas andan oscilando de un lado a otro diariamente. No son estables. Bipolares irreductibles. Un día son puros y otro día son inicuos, contumaces y depravados. Un día son castos y otro fornicarios, lujuriosos. Un día son altruistas y otro son interesados, ruines y materialistas. Un día traidores y otro leales o fieles hasta morir. Un día devotos y otro indiferentes. Un día proactivos,  excelentes trabajadores y otro día flojos clínicos e irresponsables.

En fin, la variación o manifestación conductual está directamente relacionada con el ego o yo psicológico que tenga el comando de nuestros actos en determinado momento. Eso es lo que ocurre cuando dejamos de ejercer la vigilancia sobre nuestros pensamientos, nuestros actos y sobre nuestro verbo. “Debemos permanecer alertas y vigilantes como el vigía en épocas de guerra.” dice el ritual gnóstico.

Esa bipolaridad, ese trajinar de un  lado a otro, es lo que puede decretar nuestro fracaso en el sendero probatorio. Es urgente estabilizarnos. Es urgente crear, sostener y trabajar incesantemente por vivir en un centro de gravedad permanente.

Esos que andan buscando y siguiendo Maestros fuera de sí mismos y olvidando su propio Maestro Interno, que es su propia verdad,  son un estruendoso  fracaso. “Esos que no son ni fríos ni calientes, el Padre los vomitará de su boca”. Esa es la razón que tuvo el Cristo para decir: “El que no está conmigo, está contra mí.”

Por la brevedad de los tiempos, es urgente salirse de los influjos fatales de la ley del Péndulo y ubicarnos bien estables. Necesitamos ser constantes y decididos. Necesitamos crear una disciplina esotérica, que revolucione nuestra vida y cambie radicalmente a este viejo hombre en un hombre nuevo, con recto, pensar, recto actuar, recto sentir. “La sabiduría gnóstica es la flecha que rompe el odre de las almas que se creen virtuosas”. Pablo, en Hebreos, 12, nos dice: “Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, ni desmayes cuando eres reprendido por él. El Padre al que ama disciplina. Y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿Qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina?”

La final trompeta ya se ha tocado. Es tiempo ahora de salir de ese péndulo mortal que es el arcano 6. Es urgente modificar nuestras gravedades y despejar la ecuación que nos pone entre la virtud y el vicio, la encrucijada mortal que nos convierte en Ángeles y demonios al mismo tiempo. Hay que convertir el arcano 6 en el 9 de la Iniciación, en el 9 del ermitaño, de los trabajos firmes y sostenidos con la Piedra Cubica de Jesod.

Permita Dios Todopoderoso que Thot, el escriba sagrado de los Dioses Santos y el que confiere la vida a las almas del futuro, registre el fallo a nuestro favor. Solo entonces podremos pronunciar las palabras sagradas de Osiris:
HI KHAN  SHENTIN  HOSIN RA.

MARIANO JOSE HERRERA VILLERA
MAESTRO M.K.
  
Quienes tengan inquietudes o preguntas, favor escribir al correo herreramarianoj@gmail.com y gustosamente les daremos objetiva y oportuna respuesta.


Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia

miércoles, 20 de junio de 2018

¿POR QUE SUFRIMOS?

Imagen: Pixabay

Una de las preocupaciones más fuertes del ser humano es el sufrimiento. La búsqueda, obtención y disfrute de la alegría, del gozo, de la felicidad, se convierte en algo fundamental para todo individuo y para toda sociedad.

Aunque parezca incomoda nuestra afirmación a los ojos de la actual civilización, el hombre contemporáneo no sabe por qué sufre, ni cómo evitar el sufrimiento.

Obviamente no propugnamos por el resurgimiento del hedonismo de la Edad Antigua, que infelizmente se convirtió en una gran aberración para sus propulsores y practicantes de la otrora cultura grecolatina.

Sin pretender hacer una exhaustiva disertación sobre la Etiología del sufrimiento, trataremos de explicar algunas causas que, a nuestro entender, producen el sufrimiento in crescendo de la actual raza humana.

Hace años dirigía un Taller sobre Psicofisiologia de los Sueños, en New York, y una participante me preguntó cuál había sido el primer pecado del hombre.  La desobediencia, le respondí de inmediato, eufóricamente. Si analizamos objetivamente, observaremos que la desobediencia es la causa del pecado original, que fue la fornicación y también esa misma desobediencia genera actualmente infinita cantidad de transgresiones en todos los órdenes de nuestro diario vivir, y produce como consecuencia dolorosa el sufrimiento generalizado que nos azota.

La desobediencia es palpable en todos los escenarios e instituciones. Hay desobediencia de los presidentes y gobernantes  al mandato de los pueblos que dicen representar. Hay desobediencia mezclada con traición de los legisladores hacia los ciudadanos de a pie. Hay desobediencia de los hijos hacia los padres. Desobediencia entre esposos y entre todos los miembros de la institución familiar.  Abunda la desobediencia entre los subalternos y los superiores. Desobediencia a la ley y a toda norma. Desobediencia del discípulo al Maestro. Desobediencia del hombre hacia los cánones y preceptos divinos, y esto  produce como consecuencia lógica e irrefutable, la mayor cantidad de sufrimiento. La Sagrada Liturgia gnóstica es preclara cuando dice: “Te he dado mi paz y me has devuelto la guerra, te he dado mi amor y me has devuelto el desengaño. ¿Hasta cuándo, hijo mío, habrás de contristarme?”

La desobediencia a las leyes divinas ha engendrado ese terrible monstruo en que se ha convertido la raza humana con sus miles de problemas y complejas patologías de todo tipo, tanto a nivel individual como nacional e internacionalmente.

Además de la desobediencia, la rebeldía produce ese disgusto interno que obnubila el entendimiento y produce sufrimiento, infelicidad. Esa rebeldía que proviene de los profundos abismos individuales y colectivos de la sociedad es mortal. Hay personas rebeldes, que no encajan con nadie, que no comprenden ni se adaptan a nada. Igualmente, hay familias donde la mayoría de sus miembros son rebeldes, mal geniados, iracundos compulsivos. En algunos países hay regiones donde sus habitantes se caracterizan por ser rebeldes empecinados, incluso con rebeldías seculares y endémicas. Por todo lo cual, estos cuadros de rebeldía, en cualquiera de sus manifestaciones o etapas, producen sufrimiento tanto para quien los vive como para quien los recibe.

La verdadera rebeldía debería ser contra uno mismo, contra esa legión de defectos e impurezas que nos llevan a estadios de sufrimiento, de malestar. Esas rebeldías permanentes y recurrentes nos alejan del gozo, de la felicidad y nos propician enfermedades físicas o psicológicas que nos impiden ver la vida más allá del blanco y negro de los antiguos tiempos.

Un amigo hinduista me dijo hace muchos años que la vida era como una obra de teatro. Y que el sufrimiento se originaba porque las personas se salían  del libreto,  del papel que les asignaba el Director de la obra y querían entonces imponer otros actores, otro escenario, cambiar los tiempos y cambiar los papeles. Creo que mi amigo tiene mucha razón. Todo ello configura una gran transgresión. 

Afirmamos enfáticamente que toda transgresión a la Ley produce sufrimiento. La Ley fue dada a Moisés, el profeta más grande de los hijos de Israel, el hombre causal, que levantó la serpiente en el desierto, el que pudo ver a Dios cara a cara, el que vivió 120 años conservando su vigor y el brillo de sus ojos. A él fue dada la Ley, pero toda esa sarta de mandamientos, de normas, preceptos y protocolos del Antiguo Testamento, el Cristo, Señor Nuestro, las resumió en un solo precepto: “Amaras al Señor tu Dios con toda tu alma, con todo tu corazón y con toda tu mente y   a tu prójimo como a ti mismo.”

La transgresión es la causa, el sufrimiento es el efecto. Acción y reacción. Crimen y castigo, parodiando a Fedor Dovstoieski.  Es cierto que: “Donde abundó  el pecado, sobreabundó la gracia.” Sin embargo, es de inferir que esta frase de la epístola de Pablo, no constituye un permiso o patente de corzo para delinquir impunemente. Ahora el punto concreto es que: “Todo pecado será perdonado, menos el pecado contra el Espíritu Santo.”

Todo sufrimiento es consecuencia de las actuaciones del ego, en cualquier plano de sus manifestaciones. Toda identificación conlleva a la fascinación. Toda fascinación produce sueño de Consciencia y todo sueño de Consciencia conlleva al error, al abismo, a actos equivocados que producen sufrimiento.

Es cierto que la caída era necesaria, que el Plan Divino necesitaba del error para que despertáramos Consciencia. Como también es cierto que la luz sale de las tinieblas. Y eso está plasmado en 2Corintios, 4,6: “Porque Dios que mandó que de las tinieblas resplandeciese la Luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo.” De paso, afirmamos que esta frase contiene el misterio tántrico del Bafómeto.

Aunque cada caso de sufrimiento es particular, y muy sui generis, también es cierto que el común de la gente enfrenta  eventos de sufrimiento manifestado en infinitas formas, pero desconocen sus causas. Causas que pudieran encontrarse en la vida presente o en sus vidas pasadas. Por ejemplo, sufrimientos por enfermedades crónicas, incurables, hereditarias o no. Sufrimiento de grupos familiares por homicidios, suicidios, por psicopatías variadas, por deformaciones congénitas.  Discapacidades múltiples. Accidentes inexplicables.  Familias cuyos miembros mueren jóvenes. Grupos karmicos que jamás surgen ni progresan en ningún aspecto. Gentes y pueblos enteros sumidos en la desgracia, en la abyección, en la desesperanza, en la miseria crítica. Ahí están los pueblos del África, donde millones de seres humanos mueren de hambre actualmente, ante la indiferencia de una sociedad mundial que envía sondas espaciales a Marte y cuyo arsenal nuclear está construido y capacitado para borrar todo vestigio de vida sobre la faz de la tierra.

Una sociedad que está a años luz del Reino del Amor y cuyo único objetivo es el dinero. Una sociedad que basa sus triunfos en la capacidad de producir dinero, no importa si para ello, tiene que sacrificar millones de inocentes vidas humanas, o destruir el planeta,  la Madre Naturaleza  y el sano equilibrio de sus especies animales o vegetales.

Una sociedad que se ha apartado de Dios y que ofende y transgrede toda norma divina y humana,  no puede experimentar otra cosa que el sufrimiento y el dolor en que lamentablemente está condenada y esclavizada. Una sociedad sodomita y gomorrita, que blasfema y se cree con poder para desafiar a su Creador, no puede sino recibir muerte, desolación lágrimas y sufrimiento. Ya  Pablo, lo sentenció hace 2.000 años al plasmar con letras de fuego en su epístola a los Romanos, 6,23:   “La paga del pecado es la muerte.” La muerte existe en dos formas: muerte física y muerte segunda que es un proceso que demora miles de años y que consiste en la destrucción del alma en los mundos sumergidos o infiernos atómicos de la naturaleza.

Ya lo hecho, hecho está. Sin embargo, podemos sembrar para recoger buenos y excelentes frutos en el futuro. Debemos entender que todo lo malo que hagamos hoy, tarde o temprano, repercutirá contra nosotros mismos, porque eso es acción y reacción. El mal es igual que un boomerang, siempre regresa hacia quien lo lanza. Luminosa la Liturgia Gnóstica cuando sentencia: “Para los indignos todas las puertas están cerradas, menos una, la del arrepentimiento.”

Las causas que hemos generado no las podemos anular, pero si podemos menguarle su impacto karmico sobre nuestras vidas para dejar de sufrir. A saber: 1. Elevando las vibraciones de nuestra alma, a propósito, recomendamos un escrito nuestro publicado en este blog, titulado: “Las Vibraciones del Alma”. 2. Uniéndonos a la Ley, acogiendo sus preceptos; por eso  la sagrada Liturgia Gnóstica afirma: “Cumple todas las leyes, el que une su voluntad a la Ley”. 3. Haciendo el bien por toneladas. 4. Despertando Consciencia y fabricando alma, para lo cual es preciso transmutar nuestras energías y trabajar desintegrando los defectos que tenemos en nuestra psiquis, que son los que han generado todo este mar de sufrimiento y confusión en que se debate nuestra vida, a esto es a lo que llaman los esoteristas modernos el Rescate de Valores. 5. Aceptando a Cristo como supremo y único Salvador y viviendo verdaderamente sus enseñanzas públicas y ocultas, imitando su ejemplo de vida. Practicando de instante en instante su doctrina del amor.  6. Implorando el perdón divino y mereciéndolo. 7. Apartándonos  del mundo.  La Escritura Sagrada dice: “El que se hace amigo del mundo se hace enemigo de Dios”. Eso es debido a que el mundo con sus aberraciones es lo contrario de Dios.

El hombre,  crea o no en Dios, debe entender que de la Justicia Divina,  jamás podrá escapar.  Aquí no es válida la frase de Tartufo cuando en su grotesca maldad y tratando de seducirla,  le dijo a la esposa de su amo: “Pecher en silence, ce nést pas pecher.” Pecar en silencio no es pecar. Pecar es pecar en silencio o en público, porque en la Anatomía oculta del hombre, a nivel de los riñones,  existe el kaom interno, que es  un escriba sagrado que graba todos nuestros actos buenos o malos. Ese es un representante de la Ley Divina del cual no podemos huir, y mucho menos engañar.

Lamentablemente, el hombre ha caído en la trampa mortal del escritor francés Musset, cuando dijo: “L´homme est toujours un apprendi, la douleur est son maitre, et nul ne se connait tant comme ce lui qui a de la souffert”. “El hombre es siempre un aprendiz, el dolor es su maestro y nadie se conoce tanto como quien ha sufrido”.
El plan divino es que todos seamos felices. Que todos participemos de la gracia de Dios. Del Banquete del Señor. El propósito divino es convertir al hombre en Superhombre y al Superhombre en Dios. El salmo 82 lo proclama luminosamente: “Vosotros sois Dioses, hijos del Altísimo, pero como hombres moriréis.”

Es urgente reflexionar. Inaplazable explorar las reconditeces de nuestro Ser para descubrir las causas de nuestro sufrimiento. Solamente desintegrando nuestros defectos y viviendo de acuerdo a los cánones divinos podemos salir del mar de sufrimiento que secuestra nuestras almas y las llena de dolor. Es necesario hacer cosas diferentes para apartar la bestia negra del sufrimiento de nuestras vidas. Cosas normales producen resultados normales, pero cosas transcendentales producen resultados transcendentales. Indispensable auto observarse, auto recordarse así mismo. Preciso es meditar diariamente  en las causas y razones del sufrimiento. Clamar misericordia y perdón para equilibrar la balanza personal. Urgente dejar de ver hacia afuera y empezar a mirar hacia adentro, para  producir el sagrado: “Gnosce te ipsum.”

Recuerdo ahora cuando María Magdalena me dijo hace muchos años: “Hijo, te sobran alas, pero te falta Fe”. Urgente crecer en Fe, en Espíritu, en Luz Divina  y en Verdad. Que entienda el que tenga entendimiento, porque aquí hay sabiduría universal. Dios tenga misericordia de todos nosotros y nos ayude a permanecer siempre bajo su Luz, su Amor y su Divina Gracia. Sur sum corda. Paz Inverencial!!!

OM TAT SAT IAO IAO IAO.


MARIANO JOSE HERRERA VILLERA
MAESTRO M.K.

Los lectores con inquietudes o preguntas pueden escribir a herreramarianoj@gmail.com y gustosamente les daremos objetiva y oportuna respuesta.


Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia

miércoles, 13 de junio de 2018

RESEMANTIZAR LA GNOSIS


Imagen: Archivo Digital.  

Urgente tomar la Gnosis y resemantizarla. Hay que sacar la Gnosis de las 4 paredes en que se la quiere mantener secuestrada, aislada, desconectada del ser humano que vive identificado, fascinado con el mundo y sus emocionales arquetipos.

Resemantizar la Gnosis es volverla práctica, transparente, útil, asequible a nuestros semejantes. Demostrar que esta sabiduría es necesaria, e indispensable al hombre actual, y que solo a través de ella se puede sobrellevar el duro peso de la existencia, que con su trafago, su dinámica materialista y estresante está arruinando la vida de todos.

Resemantizar es darle un significado actual; es cambiar los patrones de la Morfología, la Lingüística y la Semántica desgastados, envejecidos. Cambiar los paradigmas y dejar de hablar como loros o como Maestros Ascendidos de la Tercera Montaña, cuando ni siquiera se ha pasado de las iniciaciones menores.

Hay que dejar de hablar estigmatizando personas, diabolizando a los Maestros que no seguimos. Siguiendo personalidades humanas. Atomizando la Gnosis en grupitos de fanáticos empedernidos que aparentan ser Ángeles en los lumisiales y afuera son peor que los saduceos lanzando al abismo a sus prosélitos. Urgente dejar de meterle miedos a la gente, más bien hay que atraer a las personas por  la felicidad que produce  vivir de acuerdo a los parámetros de esta milenaria sabiduría. 

La Gnosis en los tiempos actuales tiene que abrir puertas a la humanidad. Tiene que usar todas las estrategias pedagógicas, didácticas y metodológicas existentes para robarle el fuego al diablo.

Es suicida seguir parcelando la sabiduría del Universo en perseguidos o perseguidores; en samaelianos confesos y compulsivos, en garghakuchinistas, en rabolunianos, o en tantos otros grupitos estigmatizados con la descalificación, la discriminación o con inacabables persecuciones, como si todos no fuésemos harina del mismo costal del Cristo Redentor.
Un ejército por grande y poderoso que sea, si está fragmentado y con, objetivos, estrategias y tácticas diferentes, corre el riesgo de ser derrotado.

Resemantizar la Gnosis es dejar de agredirse mutuamente. Es vernos como hermanos, miembros de un linaje sagrado. Es empezar a vernos con el corazón, sentirnos hermanos y amarnos los unos con los otros. Es saber que somos portadores de la Verdad liberadora. Que el verdadero mana de Vida Eterna habita entre nosotros. Sentirnos que todo esto es pasajero, que nuestra verdadera lucha es contra nuestro petrificado ego, que nos ha vuelto infelices.

Urgente convencernos que todos nuestros esfuerzos de instante en instante, deben estar dirigidos a volver, como el hijo prodigo a la casa del Padre, a la Jerusalén de arriba, la Patria del Espíritu, la Heliópolis celestial. La historia dirá si tuvimos el coraje y la nobleza para resemantizar la Gnosis o si nos quedamos mirando hacia atrás y nos volvimos estatuas de sal.

IAO IAO IAO  IN HOC SIGNUS VINCIS

MARIANO JOSE HERRERA VILLERA
MAESTRO M.K.

Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia

miércoles, 23 de mayo de 2018

LA IMPORTANCIA DEL CIERRE DE CICLOS

Imagen: Archivo digital 

Toda la vida del ser humano transcurre en ciclos. En etapas claramente demarcadas por elementos, eventos, circunstancias o características bien definidas. Identificar esos elementos o características y proceder asertivamente  constituye una ventaja y un beneficio extraordinario para todo caminante del sendero de la Luz.
Una vez concluido un ciclo, es necesario cerrarlo conscientivamente para así ir viviendo el siguiente,  de acuerdo a las prescripciones de la Ley Divina y de los cánones que nos rigen externa o internamente.

Los ciclos son de variado orden y naturaleza y afectan nuestras vidas en todos los aspectos. El ciclo fetal, el de la niñez, el de la adolescencia, el de la juventud, el de la madurez, el de la vejez.

Ciclos de estudiante y  de profesional. Ciclos de subalterno y ciclos de jefe. De obedecer y de mandar. Ciclos de empleo y desempleo. De abundancia y escasez. De salud y de enfermedad. De alegrías y de tristeza. Ciclos de humillación y de exaltación. De triunfos y derrotas.

Ciclos de ignorancia y ciclos de luz y sabiduría. Obscuridad y tinieblas. De confusión y de claridad. Ciclos de soltería y de matrimonio o compromiso. Ciclos de  unión y de desunión, acuerdo y desacuerdo. De gusto y disgusto.

La vida tiene siempre subidas y bajadas. Y eso es sumamente conveniente para el ser humano, porque si la vida fuera una línea horizontal no habría retos, ni desafíos que midieran las capacidades y la inteligencia para superar obstáculos y convertirlos en ventajas competitivas. La resiliencia es eso.

Hay casos de incongruencias en que no concuerdan la edad cronológica con la edad mental, o con el desarrollo intelectivo. Casos de niños que piensan como viejos y de viejos que piensan como niños. Esposos que siguen pensando y actuando como solteros, irresponsables, adúlteros, contumaces, infieles, derrochadores y desadaptados. Quienes actúan así, fracasan inexorablemente.

Viejos pervertidos, desvinculados de su ciclo de ancianidad,  y que se creen jovencitos y dispuestos a seducir a jóvenes doncellas o en disposición siempre de galanteos y poses lujuriosas, fuera de todo respeto y  cordura.

Niños que se creen muy adultos y sabios, que se adelantan al ciclo natural de sus vidas. Niñas que desde los 12 años o menos, tienen relaciones sexuales y quedan embarazadas, sembrando así sus vidas de estigmas dolorosos que dificultaran su desarrollo biopsiquico normal.

Quienes moderna y equivocadamente dicen ahora que “el tiempo de Dios es perfecto,” ignoran que Dios no tiene tiempo, que la eternidad es una de sus cualidades. Lo que quieren decir es que las cosas ocurren cuando Dios permite que ocurran. Sin embargo,  el hombre hace lo que le da la gana y no tiene en cuenta los preceptos divinos. Por lo cual, respecto al comportamiento de muchos niños modernos diríamos que: “fruto que se madura temprano, también temprano se pudre”.

Las naciones y pueblos de la tierra también experimentan esos ciclos. Ciclos de paz y ciclos de guerra, de abundancia y escasez. De prosperidad y de miseria. De contracción de la economía y de expansión de la economía.

De eso, todos tenemos muchos ejemplos vistos o vividos. La persecución e incineración de más de diez millones de judíos por parte de los nazis es histórica y asqueante. La división de Alemania y las políticas crueles del muro de Berlín fueron ciclos patéticos y crueles que todos vimos.

La “guerra fría” que tuvo al mundo al borde de una hecatombe nuclear fue un ciclo riesgoso y doloroso, vergonzoso para toda la humanidad. Afortunadamente y enhorabuena se cerró.

Las criminales persecuciones y ejecuciones de la Iglesia romana en tiempos de la infeliz  Santa Inquisición y del malvado Marques de Torquemada, son un capitulo, un ciclo nefasto,  negro de la negra historia papal.

Por la brevedad de los tiempos que vivimos es urgente que el discipulado mundial aprenda a identificar sus respectivos ciclos. Urgente que aprenda a cerrar conscientivamente viejos ciclos para que puedan abrirse los nuevos. Perjudicial que se continúe en la  mecanicidad,  viviendo erráticamente, como hojas al viento.  Recordad que “Los rituales de los antiguos templos son negros”.

Muchos hermanos de la senda gnóstica se anclaron y todavía permanecen en la primera etapa.  No avanzaron. Se petrificaron mirando hacia el pasado y se quedaron como la mujer del justo Lot. Eso es lo que significa esa alegoría: la sabiduría que se paraliza, que se inmoviliza y que por tanto, petrificada, no sirve para nada y para nadie.   

Algunos hermanos gnósticos sin quererlo se han quedado como la mujer de Lot. Viendo hacia el pasado. Incluso, creen que los únicos Maestros son  el Divino Iniciador Samael Aun Weor, y los Santos Maestros que se realizaron con él. Se niegan a reconocer otros Maestros. Sin embargo, la doctrina y enseñanza samaelianas son tan prolijas y efectivas que muchos llegaran a Iniciaciones de Misterios Mayores por medio de ellas,  pero siempre con la ayuda de la Madre Divina Kundalini, que es quien nos lleva seguros de su mano hacia el Cristo adorable, el Salvador y Redentor de todos nosotros. 

Seguir personalidades de antiguos Maestros no es que sea malo, porque tal vez, sea un reconocimiento a su vida, a sus méritos, a su obra, a su sacrificio; sin embargo, seguirse así mismo, a su propio Maestro Interno, es todavía mejor. Justamente, ese seguir personas es lo que divide y convierte en fanáticos a los hermanos gnósticos y lo que ha dividido la Gnosis de los Sagrados Misterios en Instituciones ineficientes que  producen muy pocos  seres de Luz
.
Hay que cerrar esos ciclos de idolatría, de personalismos, de mecanicidad, de innumerables leyes  que imposibilitan nuestra libertad y nuestra felicidad. Marchemos unidos hacia el seno del Omnimisericordioso. Recordemos que: “lo que se ve, fue hecho de lo que no se ve. Pues las cosas visibles son pasajeras, pero las invisibles son eternas”, tal como lo dijo Pablo, en una de sus 13  epístolas.

Cerrar ciclos es cambiar.  Es  no echar vinos nuevos en odres viejos. Es avanzar de momento en momento. Es Thelema en acción. Es sacudirse el polvo de las sandalias. Es renovarse constantemente. Es vivir el misterio del ave Fénix que resucita de entre sus propias cenizas. Cerrar ciclos es limpiar lazos karmicos que se repiten de esta o de vidas anteriores y abrirnos portales nuevos para avanzar en el sendero probatorio y construir nuestro propio Templo para que el Dios Vivo habite en él. Cerrar ciclos es dejar las rebeldías y empezar a obedecer las leyes y preceptos divinos. Es formar al hombre nuevo dentro de nosotros mismos para que el Cristo Intimo se manifieste en el con  toda su Gloria.

CIRCULUS EXTREMITATIS CORPORIS LUNE.
ASI ES. ASI ES. ASI ES.

MARIANO JOSE HERRERA VILLERA
MAESTRO M.K.

Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia

miércoles, 16 de mayo de 2018

EL SUPERHOMBRE

Imagen: Pixabay

La Gnosis es una sabiduría milenaria basada en 4 columnas que son Ciencia, Arte, Filosofía y Mística que el discípulo debe desarrollar equilibradamente dentro de si mismo. De nuestro libro Poemas de Luz y Esperanza, extraemos para ti el poema 2 el superhombre 2. 


Estoy hecho de serpientes
de fuego resplandeciente
de águilas airosas
de la substancia
que tienen todas las cosas
estoy hecho.

De obscura tierra
de tierra generosa
de torrenciales aguas
están llenas mis venas
y el palpitar de mi pecho.
De todo lo que existe
es evidente que estoy hecho.

Del aire que sostiene el fuego
del fuego que arde
en todo lo existente
en el átomo
en la elipsis de su electrón
en el núcleo
y el parton
veo crecer moléculas
y nacer nuevos átomos

del Todo y de la Nada
yo estoy hecho.

Concilio y conjugo
el Alfa y el Omega
en mi se anidan
los Trece Firmamentos
y duermen silenciosos
los sueños de galaxias
cercanas y lejanas.

Soy el Superhombre
ante mi tiemblan
los humanos
porque tengo el fuego
de lo eterno
y el sello de los Misterios
escritos en mis manos.

Comprendo todas las cosas
conozco y transito
todos los caminos
no tengo un alma única
porque soy el alma
de todo lo que existe.
Tú me conoces
soy quien te viste
y   te desviste.

Estas hecho de mí
y  por eso
en cualquier dimensión
eres manifestación de mí.

MARIANO JOSE HERRERA VILLERA
MAESTRO M.K.

Los lectores que tengan inquietudes o consultas que hacer pueden escribir al correo herreramarianoj@gmail.com y gustosamente les responderemos.

Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia

domingo, 6 de mayo de 2018

LAS 4 "C" DEL CRSITO



Los caminos de la Luz del Cristo son insondables, llenos de misterios. Cada iniciado vive su proceso en forma propia y muy particular. 

A continuación describimos el proceso del apóstol Pablo, el Gran Maestro Hilarión, tomado de nuestro libro "EL MISTERIO del CRISTO vivo develado"


Solemnemente afirmamos que la fe que es una energía del alma Divina. “Tened fe como un grano de mostaza y moveréis montañas”, había dicho el Divino Hijo del Tesoro de la Luz en sus enseñanzas. La fe es convicción, por lo cual, hay que conviccionar, y eso los fornicarios y adúlteros jamás lo experimentaran por sus iniquidades, por su rebeldía o por su ignorancia.

En el apóstol Pablo, la fe conlleva un proceso que pasa por las 4 “C” del Cristo, aunque en algunos caminantes del sendero éstas no se procesan en el mismo orden.

La primera “C” es la “conmoción” sufrida por Saulo al ser derribado del caballo, cuando el rayo de Luz Poderosísimo de nuestro Señor el Cristo lanza al perseguidor, de bruces contra la tierra y éste, asustado, conmocionado, exclama: “¡Adonay, Adonay!”, que quiere decir: “¡Oh mi Dios, ¡mi Señor!”. Según se narra en Hechos, fue conducido a Damasco y permaneció ciego y mudo durante tres días, sin comer ni beber. Es decir, en total conmoción. Hasta que Ananías, por mandato del Cristo le impuso las manos y recobró el habla, la vista y la conciencia de sí. Este proceso de conmoción es en Pablo un real y verdadero proceso de Psicoestasia, dirigido por nuestro Señor Jesús el Cristo, y que para los estudiosos esoteristas corresponde a la carta número 20 de los arcanos mayores del Sagrado Tarot Egipcio.

La segunda “C” es el paso a la conversión. Es decir, esa terrible conmoción lleva al alma al estado de shock, de catarsis, que produce un cambio profundo, una rectificación en la personalidad, en el sentir, en el pensar, en el hablar y en el actuar. Esa es la razón por la cual, una vez recobrado el estado concientivo, Pablo empieza su vida apostólica predicando la doctrina del Cristo en el mismo Damasco. Hecho este muy parecido al experimentado por Jonás, quien después de salir supuestamente del vientre de la ballena, en el cual estuvo tres días, lo primero que hizo fue predicar el evangelio en Nínive. El libro de los Hechos testimonia esa vocación y el evangelista Lucas, que fue su amigo y compañero hasta la hora de la muerte, dice que Pablo “se esforzaba… demostrando que Jesús era el Cristo”. Ver Hechos capítulo 9, versículo 22. Si hacemos un análisis minucioso, más allá de lo convencional, obtendremos la clave del proceso Paulino, sumando 9 del capítulo, más 22 del versículo nos da 13 como resultado. Y el 13 es en sagrado Tarot egipcio: “Muerte y Resurrección”. Y eso fue lo que Pablo vivió: muerte para pecados de celos religiosos y resurrección para Dios, para ayudar al Cristo a explicar al mundo su doctrina de salvación.
Todo lo cual interpretado por los Arcanos Mayores del prenombrado tarot egipcio simboliza “Muerte y Resurrección”. Muerte del nuevo Apóstol para el mundo y sus concupiscencias, y resurrección para el mundo espiritual del Cristo y la Luz del Padre Eterno. Aun si no sumáramos cabalísticamente también tendríamos una clave de su proceso porque el 9 es la Iniciación, la Iniciación en los Misterios, la Lámpara de Aladino, la Piedra cúbica de Jesod, el ermitaño, en tanto que el 22 simboliza el retorno, el regreso del hijo pródigo al seno de Abraham, nuestro Padre en la fe.

La tercera “C” tiene que ver con la Contricción, que algunos teólogos definen como el dolor, la vergüenza, la pena que experimenta el alma por extraviarse, por haber ofendido la Majestad Divina, sus leyes y sus santos designios. Es el dolor del corazón que produce la enmienda, la corrección, la vuelta del rostro extraviado hacia la grandeza del Inefable. Contricción que le hace repetir al Iniciado en los Misterios hasta el infinito, la frase latina: “Bonum mihi quia humilisti me. Cor contritum et humiliatum. Deus non despicies.”

En la cuarta “C” llegamos a la Convicción, al pleno conocimiento de la verdad. Es decir, a adquirir una de las virtudes del Espíritu Santo que es la Fe. La Fe es fruto del trabajo con el Espíritu Santo. Después de su resurrección interior y siendo Pablo, prisionero de Cristo, avanzado en su trabajo iniciático, el gran Maestro Hilarión, o Pablo apóstol, puede sabiamente afirmar en hebreos 11, lo que es la Fe y por eso acertadamente la define: “Es, pues, la Fe la certeza de lo que se espera, la Convicción de lo que no se ve…”
“Sin Fe es imposible agradar a Dios”. Imposible hablar de Fe si no se trabaja en el lecho santo, sin mancilla, con la fuerza del Espíritu Santo y si no se vive intensamente el proceso de las cuatro “C” del Cristo. Por esta razón, el apóstol Santiago, que es la parte autónoma y autoconsciente de nuestro Ser que dirige la Gran Obra del Padre, en su epístola universal afirma que, “La Fe sin las obras es muerta”. No se trata de obras de caridad, ni de limosna, ni de misericordias vanas; se trata de Fe en Cristo nuestro Señor y Salvador. Debemos acordarnos que: “Jesús el Cristo es el autor y consumador de la Fe”, hebreos capítulo 12, versículo 2.

El apóstol Santiago abunda más todavía al decir en alguna parte de la Escritura, “muéstrame tu Fe, que yo te mostrare mis obras”. Aunque torva y torpemente un pasaje de la misa católica dice: “Señor no mires nuestros pecados, si no la Fe de tu Iglesia”. Faltándole respetos a Dios; puesto que le están dando instrucciones de hacia dónde debe mirar e ignorando, lo que dice el apóstol Santiago en su epístola, sobre que la “Fe sin las obras es muerta”.

Apreciado lector (a), mucho agradecemos hacer tu donación para el sostenimiento y pago de esta noble misión de Pedagogía Espiritual. "Dando es como se recibe".
GNOSIS DE VANGUARDIA
paypal.me/gnosisdevanguardia