Mostrando entradas con la etiqueta Almas muertas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Almas muertas. Mostrar todas las entradas

sábado, 3 de febrero de 2024

ESE ISRAEL GENOCIDA NO ES EL PUEBLO DE DIOS.

Causa dolor y mucha tristeza ver las escenas de muerte, de odio, destrucción y maldad que el ejército de Israel está causando a la población palestina en la estrecha franja de Gaza.


Los planes de sobrevivencia política de Benjamín Netanyahu consisten en extinguir totalmente no solo a los terroristas de Hamas, sino también a los palestinos, porque ve en ellos potenciales amenazas para la existencia pacífica de Israel. 

La única estrategia del gobierno israelí para rescatar sus 136 rehenes, es la vía militar, hecho que ha causado la destrucción de 85% de la infraestructura de la franja de Gaza y sus ciudades, con saldo de más de 27.600 muertos. De los cuales el 31% son niños menores de 10 años. Además, las cifras actualizadas de la ONU, arrojan más de 60.000 heridos y mutilados. Gente sin sobrevivientes, sin hogares, sin alimento y con casi un millón de personas al borde de hambruna total.

En el propósito de rescatar sus rehenes, Israel ha cometido miles de asesinatos y ello ha despertado creciente apoyo de la comunidad internacional hacia Hamás y hacia los palestinos, que antes eran considerados como secuestrados de Hamás con su régimen de terrorismo y despotismo.

Los indiscriminados bombardeos contra la población civil han dejado claro que lo que se busca es limpieza étnica. Tierra arrasada. Sobre estos bombardeos indiscriminados, el mismo Presidente Biden ha llamado la atención. 


Con respecto a ese punto específico, al gobierno israelí no le ha importado para nada que está convirtiendo en mártires a los gazaties y palestinos, y con ello dando origen a un fuerte sentimiento de apoyo y solidaridad hacia ellos, y un petreo sentimiento anti judío en todo el mundo. 


Biden, como es tradicional en la política norteamericana, tiene en esta guerra un papel ambiguo. Bipolar. Por un lado apoya a Israel, que es su compinche en Medio Oriente, proporcionándole todo tipo de armas ultramodernas, y por otro lado, sostiene el 34% del Programa UNRWA que consiste en ayuda humanitaria de alimentos para los palestinos. 

En conclusión, por un lado, te mando a matar, y por otro lado, te doy comida para que no te mueras. ¿Habrase visto semejante hipocresía? Creo que el Tartufo de Moliere, se quedó como inocente niño de pecho.


Ante todo ese panorama de muerte, de odio, destrucción y sangre derramada a cielo abierto y en las arenas del infernal desierto de la franja de Gaza y Palestina en general, la Comunidad Internacional permaneció silente, cómplice y permisiva, hasta que la voz compasiva del presidente de Suráfrica clamó Justicia ante la Corte Internacional y, oído que fue su clamor, la Corte emitió su sentencia el pasado viernes 26 de Enero.

No se pronunció la Corte sobre si ha habido Genocidio, pero advirtió sobre su riesgo inminente. Esa decisión jurídica, encendió la ira del Primer Ministro Netanyahu y dijo que era "Indignante esa decisión y nadie podía negarle a Israel su derecho a la defensa". No entiende este político judío ya ese derecho a la defensa se convirtió en una masacre a cielo abierto. Que el derecho a la defensa no es un patente de Corzo para emprender un nuevo Auswitch e incinerar a plena luz del día a muchos palestinos que nada tienen que ver con Hamas. 


Aunque letrado en asuntos jurídicos, ignoro totalmente cuáles son los parámetros internacionales para considerar como Genocidio una acción bélica. ¿Hasta dónde se marca la raya y cuál es el número mínimo de muertos que delimita una acción bélica y cuándo se convierte en Genocidio y se activan automáticamente los Protocolos Legales para tipificarlo así?

De una cosa sí estoy plenamente convencido, y es que: Toda guerra contiene en sí misma todos los átomos y moléculas del odio, del mal y la destrucción humana. En toda guerra lo que se clama es muerte y el llamado Derecho Internacional Humanitario es una gran mentira, porque en una guerra no existe, es su primera víctima, al igual que la verdad.


El mismo día en que la Corte Internacional emitió su sentencia, el ejército israelí asesinó 174 palestinos más. Y su ministro de Defensa dijo que "esa sentencia era papel higiénico", para él.


La sentencia tuvo 6 mandatos y 2 de ellos fueron ratificados y firmados por la Jueza israelí que forma parte de los 17 Magistrados de la Corte Internacional. Pero Israel es un engreído Supra Estado que no obedece mandato de ningún organismo y con esa sangrienta venganza continúa acribillando seres humanos terroristas o no con la sola razón de que se está defendiendo. 

La situación de hambruna es ahora más inminente pues debido a la participación de algunos infiltrados terroristas de Hamas en la UNRWA el día de los atentados del 7 de Octubre, los Estados que sostienen ese programa de ayuda alimentaria, le quitaron su contribución económica. Quedando así la alimentación de 2.3 millones de palestinos en el aire, lo cual pronostica una inmediata hambruna.


Es tanta la maldad que ayer viernes los colonos judíos no dejaron pasar los camiones que transportan los pocos alimentos que quedan para propiciar la hambruna colectiva de los habitantes de Gaza. 

Insisto sin temor a equivocarme que, ese Israel que acribilla, asesina sin asco ni temor de Dios, no es el pueblo de Dios. 


La Biblia es taxativa cuando dice el Cristo: "Por sus frutos los conoceréis".

Y también cuando expresa "Este pueblo me ama con su boca pero su corazón está lejos de mí".

Igualmente cuando el profeta Isaías dice: "Todo el día me lo he pasado extendiendo mi mano a un pueblo rebelde y contradictor".


En definitiva, me atengo a lo aprendido de mi Maestro cuando me dijo: "Hijo, el mal no se cura con el mal. Porque el mal lo que hace es agrandar el mal". Por todo lo cual, concluyo que esa guerra, aunque termine ahora, seguirá en el futuro porque el odio está arraigado en la sangre y el alma de ambos pueblos. "El que siembra vientos, cosechará tempestades". Así está escrito, y así será. 

El nacimiento del Cristo en esas tierras fue una gran bendición para los israelíes, pero también una gran maldición porque jamás aceptaron su venida, y todavía están esperando un mesías...


La paz solo podrá manifestarse en el corazón humano cuando se saque de raíz el odio y la maldad. Cuando busques los caminos de Dios. Y Dios no acepta esa abominación, muerte y desolación que en su Nombre Sagrado realiza el pueblo de Israel. El verdadero pueblo de Israel, es el pueblo que practica los Misterios de la Cruz. Los Misterios del Amor que abren caminos hacia el amor hacia sí mismo, y hacia el prójimo. 


Dios bendiga nuestros días sobre la tierra y su Gracia Divina permanezca en nosotros para siempre.


Amén. Amén. Amén.



MARIANO JOSÉ HERRERA V.

sábado, 12 de agosto de 2023

UNA LÁGRIMA Y UNA ORACIÓN POR UCRANIA

Estupefacto e impotente, el mundo actual asiste ahora al terror y tristeza de esta guerra de Ucrania, que desangra el rostro marchito y hueco de la humanidad.


Una guerra expansionista e imperial que jamás debió ser, y que no cabe dentro de ninguna lógica, dentro de ninguna razón, sino en parámetros de locura esquizofrénica y de maldad satánica.


"The hell goes out", fue un titular del Washington Post en 1.994, cuando viví en esa capital y estaba referido al sofocante calor del verano.


Ahora parece que en toda Ucrania, el infierno se hubiera desbordado, y que el objetivo de Putin es convertir en ruinas y pueblo fantasma a esa sufrida nación.


La historia de la humanidad está escrita con sangre en el libro de todas las Edades.

Demasiadas guerras. Demasiada maldad. Recién acaba de conmemorarse el 6 de agosto, el holocausto de Hiroshima que fue el legado mortal de Oppenheimer y del presidente Truman a las posteridades.


El 6 de agosto de 1.945, a las 8.15 AM, el mundo inauguró la Era del Terror Nuclear, y abrió la puerta a su autodestrucción. 

Más de 200.000 muertos y secuelas endémicas para siempre fueron el sello fatidico de esa acción.


La guerra de Ucrania es un complejo juego de ajedrez, donde se mueven las piezas más letales y el crímen más espantoso que juzga con odio las entrañas de la sociedad europea.


Desconocida y oculta, la cifra de muertos ucranianos, aunque la del ejército ruso se calcula en 50.000 efectivos. Además del armamento y el creciente repudio mundial que genera su criminal agresión. 


En el 2.014, Rusia por la fuerza se anexó Crimea, y desde entonces empezaron ambos países a preparar recursos bélicos y humanos para el horror que hoy estamos viendo. 


Recuerdo que un soldado alemán, viejo combatiente de la Segunda Guerra Mundial, que fue mi profesor de Alemán en la universidad, me dijo una inolvidable definición de la guerra: "La guerra es sangre, dolor, lágrimas y m..." Y la exactitud de su definición está plenamente comprobada con este genocidio; aunque en la historia mundial existen casos peores. 

La guerra de Ucrania es conjunción de muchos intereses. Es una agresión de Rusia, no sólo contra Ucrania que representa a Europa, sino contra el principio universal de autodeterminación de los pueblos.


Ninguna guerra tiene Ética, ni códigos morales. La guerra es un abismo donde el hombre cae por la ausencia del Espíritu Divino, por sed de sangre o de poder.


Esta guerra demuestra la vergonzosa sumisión de los militares rusos a Putin, su nuevo Zar, quien parece haber heredado el ADN de Iván el Terrible, o de Rasputín, el monje maldito.


Lanzar misiles y bombas contra graneros de trigo, cebada y cereales, en medio del hambre que sufren 840 millones de seres humanos, no solo es suicida, sino una bofetada al rostro de los más pobres.


Atacar hospitales y clínicas de transfusión sanguínea es innoble y cruel. 


Secuestrar niños y llevarlos a sitios inhóspitos y lejos de sus padres, es matar a ambos a cuentagotas. 


Bombardear edificios y zonas residenciales de civiles, es cobardía.

Destruir represas que servían de agua potable y riego para la agricultura, anegando pueblos enteros y destruyendo hogares, es vileza.


Esta guerra es una lucha de Goliath contra David. Pero el gigante antropomorfo es tarado mental, y como tal, perecerá ante David que es la inteligencia y la Gracia Divina. 


Según la falaz diplomacia rusa, ellos pueden invadir y atacar a Ucrania con todo tipo de armas, pero Ucrania no puede atacar posiciones rusas en territorio de esa geografía. Una paradoja que nadie entiende.


Estados Unidos está inhabilitado moralmente para ser juez de este conflicto, por su holocausto en suelo nipón y por su negro historial de guerras en todo el mundo. Sin embargo, en Aras de enmendar sus letales errores, y ahora poniéndose del lado de la razón, ha ayudado grandemente con material bélico, logística e inteligencia militar a la maltrecha Ucrania. 


El rostro de dolor y de amargura ha dejado huella traumática en el presidente Zelenski. Su cara es un mapa de tragedia que delata los sufrimientos de su alma.

Geopolíticamente, si Ucrania cae, caerá también cualquier país de Europa, limitrofe con Rusia, que es el país más grande del mundo, y la primera potencia nuclear de la actualidad. 


Todos los países de Europa son flancos débiles ante un ataque Nuclear ruso. Igualmente, las repúblicas del Mar Báltico, del Mar Negro, y las antiguas repúblicas soviéticas son militarmente vulnerables a una reconquista por el Kremlin.


Las noticias de esa guerra, de esa masacre son una triste lágrima de nuestro corazón. 


Inmensos y dorados campos de trigo, ahora sembrados de minas antipersonales, son una tragedia congelada y una lágrima que rueda lentamente por la mejilla pálida y temblorosa de los niños y jóvenes de Ucrania. 

En la antilógica de Putin, el grupo de mercenarios Wagner, es como el Ángel de la muerte ruso, que realiza el macabro funeral insepulto de los soldados y del pueblo ucraniano. 


Cuando veo empresas que contratan mercenarios en cualquier país, para asesinar personas que ni remotamente conocen, te tienes que auto preguntar, ¿Dónde está el avance de la actual civilización? 


Es una civilización de locos, de homicidas, de zombies que hace tiempo perdió el alma, perdió el azogue, el brillo y la mirada espiritual. Caín no es Caín. Es cada uno de esos políticos falaces y traidores, que andan por el mundo esparciendo su fragancia como Las Flores del Mal, de Charles Baudelaire. 


Desgarrar el alma nacional de Ucrania, es una mácula tenebrosa que deja a Rusia convertida en pueblo salvaje, sin ADN humano. Queda en el Reino de Proserpina para siempre.


Quiérase o no, la historia es justiciera, y ahora que rueda una lágrima en las tumbas de los soldados ucranianos caídos, Máximo Gorki, en su novela La Madre, sentencia a sus connacionales y elocuente dice: "La sangre de los inocentes asesinados resucitará por la fuerza de la razón."


Estoy convencido que no nace la espiga de trigo en la boca de los cañones en el fragor de las batallas.

Conviccionado estoy que el corazón del justo se conmueve ante tanto horror y tanta masacre. Y entonces, furtivamente, corren ríos de lágrimas por el rostro ensangrentado de Jarkov, de Jerson, del Donbass, de Zaporilla, que es una olla de presión amezante contra Europa si llega a explotar en cualquier accidente, por encargo,como el de Chernobyl.


El Mar Negro, ahora más negro y parecido a la Consciencia de Putin, encierra en sus fauces, el trigo y la cebada que saciarian el hambre karmica del África subsahariana.


Todo esto es una lágrima colectiva de los humanos que aún tienen alma, sentimientos y sangre en sus venas.


Putin es el rostro del déspota asesino que hace realidad aquella frase de que: "La guerra es la continuación de la política por medios violentos." Mirar la figura de ese presidente es mirar la figura de un tirano que, desde esta tercera dimensión ya está en el Tritocosmos.

Discípulo fiel de Maquiavelo, Putin aplica al pie de la letra los consejos que el maligno escritor italiano daba a los Medici en 1.531.

"La violencia no es buena ni mala. Todo depende de quién la administre."


Quienes estamos convencidos que existe una Justicia Divina, objetiva y real, que cumple lo que pensaron Ulpiano, Seneca y Cicerón, cuando dijeron que "La Justicia es darle a cada quien lo que se merece", pensamos que el camino de Putin, su régimen y sus cómplices será de dolor y sufrimiento. 


Recordemos que "el mal es un boomerang que siempre se devuelve hacia quien lo lanza", y a veces con efecto multiplicado por infinito.


Somos seres de fé. Sabemos que con los poderes de Dios no puede el diablo. Por lo cual, lo único que nos queda será elevar nuestras oraciones y súplicas en forma constante al Justo Juez, al Cristo, para que en su Excelsa y Divina Majestad lleve la paz de su Santo Reino a esa sufrida nación.

ORACIÓN POR UCRANIA.


Padre mío, Señor mío, Dios mío, Padre bueno y misericordioso, te suplico, te ruego, en el Nombre de tu Santo Hijo, el Cristo, que vuelvas tu rostro de piedad, de compasión y misericordia hacia el pueblo de Ucrania.


Vuelve tu rostro a esa atribulada nación, a esas vidas, a esas almas, esos corazones, a esos hogares, y devuelveles tu bendición, tu amor, tu Gracia Divina, tu misericordia, tu Paz, oh Dios Todopoderoso y Eterno. 


Te suplico por el Nombre Santo de tu Hijo, Nuestro Señor y Salvador, que se acabe esa guerra. 


Que vuelva la Paz a ese pueblo. Que infinitas y eternas bendiciones caigan ahora sobre Ucrania, sobre todos sus habitantes, sobre esos corazones que contritos te suplican Paz, Paz, Paz.


Sabemos, Señor, que tú escucharás nuestros ruegos y súplicas y que la alegría de tus bendiciones nos acompañará por eternidad de eternidades.


Que la bendición de Dios Todopoderoso sea ahora y siempre sobre todos nosotros y sobre toda la república de Ucrania. 


Que todo se haga por la misericordia del Cristo, y de acuerdo con la voluntad de la Santísima Ley Divina.


Amén. Amén. Amén.


(Unos minutos de meditación y silencio mental. Dar gracias a Dios por escuchar nuestras oraciones).


Hacer esta oración diariamente y todas las veces posibles.


MARIANO JOSÉ HERRERA V.

M.K.

jueves, 4 de noviembre de 2021

ALMAS MUERTAS

En la siguiente dimensión, entré consciente a un pueblo de gente extraña. De color cobrizo y piel untada de un polvo amarillento. Gente sin brillo en los ojos y sin mirada fija, ni amplia.

Es un pueblo entero donde la gente deambula de un lado a otro como zombies, como masas vivientes, o como semovientes, que no tienen apuros, que carecen de norte y de sentido.

La mayoría son mudos, o no les gusta platicar con nadie. Por lo menos, conmigo ninguno profirió palabra alguna. Nadie fijó sus bermejos ojos en mí.

Calles polvorientas y resquebrajadas, pues la lluvia se había tomado vacaciones de muchos años. Hurgar una gota de agua en esa tierra llena de escoriaciones y quebraduras, era tarea de Titanes, y ellos no lo eran. Así que la sed y el hambre agobiaban a esos seres que no sé si eran humanos, o restos de antiguas civilizaciones cósmicas, que se habían anquilosado en el tiempo.

Las calles y casas eran obscuras, o emergía de ellas un claroscuro medieval, que no permitía ver con claridad los detalles de su arquitectura de sombras y angustias coleccionadas en el tiempo.

No había Sol en ese pueblo, y a sus habitantes, los tenues destellos del astro Rey, que en ocasiones asomaban desde lo alto, les causaban úlceras o pustulas, que con el desaseo y el polvo bermejo sobre sus cuerpos hacía insufrible e incurable su dolor.

Sin embargo, como en secreta cofradía, nadie se quejaba. Era como un acuerdo sin palabras. Que pretendía aceptar sus culpas sin quejas ni protestas.

Los niños parecían viejos milenarios, de piel casposa y reseca. De arrugas en serie. No vi mujeres en cinta. Tal vez porque ese no era sitio para el amor, o los hombres se habían vuelto impotentes, o desinteresados en sus antiguas fornicaciones y aberraciones.

Las latitudes de ese pueblo no puedo decirlas, porque aún estando en la vecina dimensión, muchos irreverentes habrían osado buscarlo para comprobar lo aquí narrado.

Cada lunes, los habitantes se reunían en grande y obscuro círculo para adorar a la luna negra, la de las grandes aberraciones y abominaciones. La gran causante de su dolor.

A la causante de la muerte de sus almas, adoraban en extraño rito.

Se tomaban de las manos, y sin ningún guía, bailaban un paso adelante y otro atrás y cantaban extraños sonidos guturales.

No puedo decir si ese ritual nocturno era bueno o malo. Pero era a la luna negra. Y creo que sus guturaciones eran como:

TOO BHI GAGA

TOO WA TZINAGAN

Que entendí era algo parecido a lo que nosotros pronunciamos en la arena romana, cuando enfrentamos a leones hambrientos y feroces gladiadores, y obligados teníamos que gritar:

“Salve, César, los que vamos a morir te saludan.”

Después, el círculo se desintegraba, y todos en silencio, caminaban en fila india hacia un desfiladero donde había un mar de candelas, que eran manejadas como volcanes, y a cuyo mando y potestad, había dos Arcontes, de cuya crueldad había escuchado antes. Eran Ariel y Yaldabaoth.

Ellos estaban allí para cumplir su cósmica misión. Para castigar, que es lo único que saben hacer. Si es que ese castigo cruel que desintegra almas ayuda a mantener el Orden Cósmico.

Comprendí con llanto en los ojos, la necesidad de aferrarme cada vez más a mi Madre Divina y a mi Cristo Íntimo. Comprendí la necesidad de practicar la sabiduría antes que saberla de labios.

Comprendí que aquellas de ese pueblo, eran almas muertas y que los Arcontes les aplicaban la horrible y cruel muerte segunda.

En medio de mi llanto y mi dolor, escuché una voz de arriba que me dijo:

“¡Sal de ahí. Eso no es para ti. Era solo para que seas testigo!”

Apenado y con piel de gallinas, me reincorporé al mundo de tres dimensiones, dando gracias a mi Padre y a mi Madre Divina.

Dios nos acompañe en todo momento y nos ayude a permanecer en el camino de su luz, de su amor y de su Divina Gracia.

OM TAT SAT TAN

GNOSIS DE VANGUARDIA.