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jueves, 11 de junio de 2026

DIOS Y LAS PROFECIAS DEL FIN.

Los profetas son individuos sagrados de Tierra Santa. Son enviados del Dios Altísimo para transmitir mensajes divinos a la humanidad de ciertas épocas. Todos los profetas son veraces, aunque la humanidad les comprenda poco.


Los profetas todos tienen desarrollada la glándula pineal, u ojo de Dagma. La pineal es una glándula misteriosa que está ubicada en la parte superior de la cabeza y que tiene forma de piña, de ahí su nombre de pineal y que muchos religiones consideran el recinto del alma.


Ese centro es el lugar de la Polividencia, del ojo divino. En todos los profetas, esa glándula se activa en ciertos momentos, o viene activada desde el nacimiento. Y es por ahí donde se establece la conexión con Dios para que se manifiesten todas las profecias.


Por estar en esa posición, es que antiguamente se hacía un corte de cabello al sacerdote, en el momento de la consagración, al que se le llamó Tonsura. Y que ahora no se hace porque, aún las religiones, van perdiendo sus tradiciones sagradas. 


Entre los judíos y la religión Ortodoxa se conserva una pieza de tela fina y recabada, llamada Kipá, que les recuerda que Dios es uno solo. Y que ellos son individuos sagrados y bendecidos por Dios Todopoderoso.


No debe confundirse la Clarividencia con la Polividencia. La primera corresponde al entrecejo y la segunda, a la Pineal. La Clarividencia es parcial, la Polividencia es total, y corresponde al alma.


Ambos son sentidos del alma humana y pueden ser naturales o pueden desarrollarse por ejercicios esotéricos, prácticas disciplinadas y mucha castidad.

Otra de las cosas que deben tenerse en cuenta para comprender las profecias, es el nivel Supralingüístico de la profecía. Los Códigos lingüísticos corresponden a un nivel superior, no común, lo cual es hecho así para evitar la profanación del mensaje y preservar su esencia. Por eso es que al hombre común de la tierra, los Misterios de Dios no le son conocidos. "Para los indignos todas las puertas están cerradas, menos una, la del arrepentimiento"


Los proxenetas del Verbo Sagrado nunca tendrán acceso a la Sabiduría de los cielos.


Las profecias están siempre escritas en lenguaje celestial, en códigos no accesibles a profanos y por tanto, sus figuras literarias, sus metáforas, sus recursos estilísticos, son inaccesibles para el empírico o para el materialista.


Muchas profecias jamás pueden interpretarse por los doctores de la Ley, por eruditos de escritorio, sino por el corazón de los niños, o de los puros de corazón.


Entre los sueños proféticos y algunas profecias hay también algunas simetrías en el lenguaje que sólo los altos Iniciados son capaces de discernir, de conocer.


La Biblia es un libro sagrado, aunque haya sido mutilado, o violentado infinitas veces por Prelados, por Concilios o por algunas comunidades religiosas. Por eso, alguien dijo: "No me hables de tu religión con palabras. Deja que tus hechos, me hablen de tu religión".


Al final de la Biblia, hay una profecía o una advertencia para los profanadores que dice así:  

"Si alguno añadiere algo a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Si alguno quitare de las palabras de las profecias de este libro, Dios quitará la parte de las profecias de este libro y de la Santa Ciudad".


En el Evangelio de Mateo, capitulo 24, el mismo Hijo del Tesoro de la Luz, el Cristo, Señor y Salvador nuestro, expresa una profecía, que es del tenor siguiente:

Y respondiendo él les dijo, Veis todo esto, de cierto os digo que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada

Estando él sentado en el monte de Los Olivos, los discípulos se le acercaron aparte diciendo: Dinos cuando serán estas cosas y que señal habrá de tu venida y del fin del siglo.


Respondiendo Jesús le dijo: Mirad que nadie os engañe, porque vendrán muchos en mi nombre diciendo Yo soy el Cristo. Y a muchos engañarán y oiréis de guerras y rumores de guerras. Mirad que no os turbéis porque es necesario que todo esto acontezca, pero aún no es el fin porque se levantará nación contra la nación, reino contra reino y habrá pestes y hambres y terremotos en diferentes lugares, y todo esto será principio de dolores. 

Entonces os entregarán a tribulación y os matarán, y seréis aborrecido de toda la gente por causa de mi nombre.

Muchos tropezarán. Entonces se entregarán a otros dioses. Y os matarán y seréis aborrecidos de toda la gente por causa de mi nombre. 

Muchos tropezarán. Y vendrán falsos profetas. Se levantarán y engañarán a muchos, y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará, más el que persevere hasta el fin, este será salvo. 


Y será predicado este Evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio de todas las Naciones y entonces vendrá el fin.

Por tanto, cuando veáis en el lugar Santo la abominación desoladora de que habló el Profeta Daniel, el que tenga entendimiento que entienda. Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas. Y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuera posible, aún a los Escogidos.


Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el Sol se oscurecerá y la Luna no dará su resplandor y las estrellas caerán del cielo y las potencias de los cielos serán conmovidas, entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo. Y entonces lamentará toda la raza humana con gran poder y fuerza.


Entonces lamentaran todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo con gran poder y gran gloria.


Y mandará a sus Ángeles con gran voz de trompeta y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos del cielo hasta el otro.

De la higuera aprended la parábola, Cuando ya su rama está tierna y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.

Así también, vosotros cuando veáis todas estas señales, sabréis que el fin está cerca. 

El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.


Veamos ahora algunos símbolos de esta profecía del Cristo en sus tiempos de encarnación viviente. 


No quedará piedra sobre piedra significa la destrucción total de todo lo existente. Asumimos que el templo de Jerusalén es todo hombre. Así que todo hombre será destruido. 


El Sol se nublará y la Luna no dará su resplandor significa que los hombres no buscarán las luces del cielo. Se volverán materialistas.


Jesús no dice con exactitud cuando serán esas cosas, pero da las indicaciones a través de parábolas.


El fin del siglo es el final de los tiempos, la consumación de la raza aria. La venida del Hijo del Hombre es el advenimiento del día del Justo Juez, el día del Señor en gloria para juzgar a la humanidad entera, a vivos muertos.


Aquí hay que hacer una explicación objetiva. Los vivos son los que viven en Cristo, Nuestro Señor y Salvador. Y muertos son los muertos en Cristo o para Cristo, los que nunca buscaron la luz del Cristo. No se refiere a los muertos de los cementerios, pues esos no resucitan jamás, porque sería contra toda lógica que los huesos se juntarán de nuevo, y las carnes tomaran vida con sus vísceras para formar cuerpos. Eso se refiere es a lo espiritual. 

¿Además, si en el mundo hay actualmente, más de ocho mil doscientos millones de personas, cuál de esos cuerpos es el que va a resucitar y en cuál de sus vidas ?


La venida de Cristo es en Espíritu, no en físico, porque en físico ya lo hizo y lo mataron.

Vendrán falsos profetas. Ya esto ocurrió. Falsos profetas los hay por todas partes. Hay Maestros, Apóstoles, Enviados y toda clase de estafadores de la Fé. 


En Centro América hay pastores con aviones, carros de alto lujo, viviendo en mansiones y con cuentas bancarias abultadas, muchos de esos pastores tienen doble vida y se dan lujos de magnates.  


Igualmente ocurre en África, un continente tan pobre y tienen pastores viviendo de la ignorancia de la gente y engordando demonios para el abismo.


En la actualidad hay más 50 guerras y 68 países involucrados en ellas. 

Se levantará Reino contra Reino, y nación contra nación y eso es lo que hay ahora.


Por esas mismas razones, cuando Nicodemus se niega a acompañar a Jesús a explicar su evangelio, aduciendo que tenía que ayudar a enterrar unos muertos, discele Jesús, "deja que los muertos entierren a sus muertos".


Habrá pestes o sea pandemias, hambre y terremotos. Muchos cristianos están siendo asesinados por su fé en varios países de África Subsahariana, como Nigeria, Sudan, Mali, Burkina Faso. Y en Asia, en Siria e Irán. En Nigeria se concentra el 70% de los asesinatos a cristianos en todo el mundo.

Vemos con gran sorpresa que el actual Papa no ha dado ninguna declaración oficial y contundente sobre la matanza de cristianos en África o en Asia. Por tanto, esa actitud pasiva, lo convierte en Cómplice, por omisión.


Entonces, queda claro que el Maestro Jesús el Cristo, el Señor de toda perfección, el Hijo del Tesoro de la Luz, sí sabía con precisión todo lo que iba a pasar dos mil años después, con pelos y señales. Porque todo se ha cumplido a cabalidad y solo falta que el Padre eterno dé la señal para que se toque la trompeta del punto final. 


Hay dos formas de que la presente civilización humana finalice. Por el hundimiento de las placas continentales, que succione las placas continentales, o sea efecto del planeta Hercolubus, o por guerras mundiales. 

La primera forma es indolora, porque las placas tectónicas se hundirían en un tremendo cataclismo mundial, que duraría segundos y la segunda sería con una guerra larga, dolorosa y cruel, que desataría un gran infierno sobre la tierra y donde serían usadas armas letales desconocidas, y atroces, de las cuales la humanidad no tiene todavía ni idea.  


Armas que están hechas y otras que se están ensayando ahora. Pero que solamente demuestran la maldad a qué hemos llegado.


La Inteligencia Artificial será clave para la destrucción total. El dominio del Cyberespacio, la Tecnología de Punta, la militarización del Espacio con bombas y misiles hipersónicos que pueden volar hasta velocidad de Match 23 ruso, dotados de armamento nuclear en Cluster o racimo. Armas magnéticas y electro magnéticas letales. Armas espaciales de otros mundos y Armas Robóticas de todo tipo.


Se cumplirá a cabalidad la profecía del Apocalipsis, 6.4, cuando dice que el caballo rojo peleará con el caballo amarillo, para simbolizar que Estados Unidos y China se trenzarán en una Guerra inacabable, que los destruirá a ambos, pero que también podrá matar a dos tercios de la humanidad. Y que se realizará por recurrencia de haberse enfrentado en otras civilizaciones y días Cósmicos.


También la Biblia presenta muchas otras profecias, como la del Profeta Daniel en su capítulo 12. 

La profecía del apóstol Pedro en 2 Pedro, versículo 10, que dice: 

"Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas".

Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡Cómo no debéis vosotros de andar en santa y piadosa manera de vivir.!


Esperando y apresurandoos para la venida del día de Dios en el cual los cielos encendiéndose serán deshechos, y los elementos siendo quemados, se fundirán.


Pero nosotros esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la Justicia."


Es de aclarar que el día del Señor, es el día del juicio. El día del Justo Juez. El día final de esta raza, caduca y degenerada, como la llamó Santo Iniciador de la Era. Respecto a eso, hay mucha confusión, porque la gente vulgar de la tierra, piensa que el Cristo viene para llevar al cielo a toda criatura, lo cual es falso. 

Otra cosa que es mal entendida, es que "tendremos un nuevo cielo y una nueva tierra", se refiere a que después de ese final atroz y doloroso que se nos aproxima, la tierra tiene que pasar una gran cantidad de transformaciones y procesos de cambio, para que pueda usarse de nuevo con facilidad para la vida. Es decir, un proceso largo, tedioso y de purificación para que se haga posible nuevamente la vida con todo lo que ello contrae.


El nuevo cielo, tiene que ver con la elevación de esta raza a una Octava Superior de vibración Cósmica, es decir, la raza humana será más sutil, más pura. Tendrá más cercanía espiritual, más parecido con Dios, con lo Espiritual y su cielo será un cielo más etérico. Será un nuevo cielo.


Son muchos los profetas que han ejercido su poder de Clarividencia sobre el fin de los tiempos. El Profeta Daniel lo hizo en el capítulo 12 de su libro.

El Apocalipsis no indica final de los tiempos, sino Revelación, sin embargo, en ese texto sagrado del Apóstol Juan, se encuentran muchos apartes que indican los tiempos del fin.


La profecía del Treceavo Katum Maya sobre el fin de los tiempos es imprecisa. Sin embargo, su cumplimiento no fue para la época en que se predijo se daría. Para abril del 2.012. En ocasiones, no es la profecia la que falla, sino el método de interpretación, los códigos Supralinguísticos que no son bien interpretados.

La profecía de la Piedra de Esmeralda también coincide con los actuales tiempos.


Toda profecía tiene un sentido pedagógico y un sentido correctivo. Un sentido punitivo que busca conciliar al hombre con las leyes superiores. Porque "Dios no quiere que el malvado sufra, sino que se corrija y viva".


Toda profecía proviene de Dios, de la sexta dimensión, del mundo causal. Cuando las condiciones se dan, siempre se cumplen.


Toda profecía es un juicio que Dios hace sobre algo o alguien. Es un encuentro entre el Alfa y el Omega de todo lo existente, con lo creado. Las profecias encierran los caminos de Dios y el propósito divino para lo finito, para el hombre y su mundo.


La profecia te crea un límite entre lo que debes temer y lo que debes hacer. Es una línea roja que jamás debes traspasar. Es una alerta temprana que te avisa cuando debes estar en armonía con el Creador y su Creación.

La profecia te advierte del futuro y el Profeta es agente de percusión sobre los hechos del porvenir. 


Las profecias te dan oportunidad de una reflexión superior para que puedas regenerarte, para que cambies, para que rectifiques tus caminos, para que entres en un estado de Conmoción, de Contricción, y poco a poco, llegues a la Convicción de que Dios es grande, es misericordioso, y todo lo puede.Cuando el hombre llega a ese nivel de Consciencia, entonces, el juicio de Dios se hace menos oneroso, menos duro.

Toda profecía pone al hombre en la Balanza de la Justicia del Dios vivo, esfuérzate en salir bendecido de ella. Esfuérzate en tener obras buenas en tu favor.

Ruego a Dios que su Gracia y su Misericordia infinita sean contigo hoy y siempre y por toda la eternidad.

Amén. Amén. Amén. 


MARIANO JOSÉ HERRERA VILLERA.

M.K.

lunes, 8 de enero de 2018

AGRADECIENDO AL PADRE POR EL NUEVO AÑO

Imagen: Pixabay 

Hermanos en Cristo Redentor, Bendecido Año 2018. Dios nos colme de la abundancia de sus bendiciones y de su santa misericordia. Envió articulo para su lectura y puesta en práctica. La Gloria Eterna sea para Dios, nuestro Padre común.

Siempre y en todo momento el hombre tiene que dar gracias a Dios Todopoderoso por las bondades y misericordias que de Él recibimos a cada instante. Estamos viviendo una época de grandes tribulaciones, de mucho peligro, de muchas carencias, de muchas enfermedades, de violencia, de convulsiones y de acciones dolorosas y fatales que la Madre Naturaleza nos ha dado como respuesta a las suicidas agresiones que la civilización actual ha hecho en su contra.

Aunque un gran intelectual materialista me decía que: “Un año más es un año menos,” sabemos que si actuamos rectamente y de acuerdo a los planes divinos, un año es una valiosa oportunidad para crecer en Espíritu, en Fe, en Verdad. Para ejercitarnos en el despertar de nuestra consciencia, de nuestra alma y dejar huella profunda en el camino que vamos poco a poco recorriendo para cumplir con el: “Creced y multiplicaos,” que se nos ordenara por el Espíritu Santo en el Antiguo Testamento.

El Salmo 82 lo proclama con gloria cuando dice: “Vosotros sois Dioses, hijos del Altísimo, pero como hombres moriréis.” Es decir, estamos llamados a ser grandes, inmensos en el Espíritu del Creador, pero como carnales tenemos muchas deficiencias, muchas carencias que solo pudiéramos superar si entendemos el plan divino y trabajamos de acuerdo a sus prescripciones. Nos enseña la Escritura Sagrada que fuimos creados un poco menor que los Ángeles, pero con potencialidades infinitas que, incluso podríamos y podemos participar del Banquete del Señor, de celebrar las Bodas del Alma. Razón está que le permitió al doblemente nacido Gargha Kuichines decirme: “Hijo, tienes para crecer el infinito, y como limites la eternidad.” 

El agradecimiento es una manera de reconocer la grandeza del Creador y también de sentirnos parte de Él, de su congregación, parte de sus bienaventuradas criaturas. Agradecer es ver la vida desde la perspectiva del amor, de la armonía entre el Todo y la parte. Entre la Unidad y la diversidad. En Lucas, capítulo 17, se narra la curación de 10 leprosos por parte de Jesús, el Cristo, de los cuales solo uno volvió para dar gracias al Salvador y este le inquirió por los otros 9, que no agradecieron la misericordia de Dios; por lo cual dijo al que agradeció: “Vete, tu fe te ha salvado.”

Agradecer es un acto de Fe, de reconocimiento a la Majestad divina, reconocimiento de su grandeza y aceptación de nuestra pequeñez, de nuestras limitaciones. Agradecer es una forma de crecer, de agradar, de estar en paz, en armonía y de estrechar distancias con lo infinito, con lo eterno. Muchos de nuestros semejantes no alcanzaron a ver el nuevo año, ni el día de hoy. La aurora del nuevo día, dibujada como un cuadro espectacular con los colores de lo divino, no pudo ser repetida en las retinas de muchos. Razón por la cual nos regocijamos en la generosidad que Dios ha tenido con nosotros. Agradecer porque hemos escuchado su voz y acatado sus mandamientos aun en medio de grandes tribulaciones y aflicciones. Hemos cumplido su palabra: “Si escuchareis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones.”

Agradezcamos por el nuevo día, por la vida nuestra y la de nuestros hijos, la vida de nuestros hermanos en Cristo. Agradezcamos por las bendiciones que de Dios y de sus Ángeles recibimos continuamente. Agradezcamos y bendigamos los alimentos que consumimos diariamente. Agradezcamos por el fuego, por el aire, por el agua, por la tierra santa que pisamos, para que Dios la vivifique, la santifique y la bendiga por los siglos de los siglos.

Agradezcamos porque hemos conocido los Misterios del Altísimo, porque ya no andamos en valle de muerte y de abominaciones. Aunque impuros todavía, clamemos a Dios que, por los méritos infinitos de nuestro Salvador, permanezcamos siempre en su Luz, bajo su amor, bajo su misericordia y su divina Gracia. Que Dios robustezca cada día nuestra Fe, nuestra confianza plena en El, que seamos siempre dignos de ser considerados en su santo reino.

Agradezcamos a Dios por el avance que hemos tenido espiritualmente, por las experiencias astrales, mentales o de cualquier índole que hemos tenido en este año que termina. Agradezcamos a Dios porque como apóstoles hemos cumplido y seguiremos cumpliendo con la misión encomendada de dar a conocer los santos evangelios de la salvación.  Agradezcamos por la sabiduría que ha depositado en nuestros corazones, y en nuestras almas,  por la inteligencia con que ahora comprendemos las sagradas enseñanzas del Cristo, a quien sea el honor, la honra,  la gloria, el poder, la Luz divina y la Gracia del Imperio Sempiterno. Agradezcamos a Dios por la paz, el don divino de la paz en que ahora transcurre nuestra vida. Pablo, apóstol, escribió una vez: “Cuan hermosos son los pies de los que anuncian la paz; de los que anuncian las buenas nuevas.” Esa es la paz de los que han cumplido con la Ley y con el Orden Cósmico a cabalidad. La paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento humano.

Agradezcamos a Dios, por medio de Jesús el Cristo, por el misterio de la vida que se desarrolla en nosotros de instante en instante. Vida física, Vida Eterna y vida en abundancia. Recordemos la Misa Gnóstica cuando dice: “Ven Santo Aliento, Inmaculado Soplo y purifica mis glándulas internas donde el ritmo de mi vida existe. Ven y encamina mi corazón desorientado, para que los puros sentimientos míos broten de esa santa fuente.”

El Salmo 92 y el 90 son exactamente indicados para agradecer a Dios y pedirle su bendición y su Divina Gracia en estos tiempos de comienzos de año nuevo. Si es posible pueden orarse en familia con mucha Fe y devoción. Orar es producir el oro del Espíritu y también comunicarse con Dios y con sus Ángeles. Por lo cual exclamemos con verbo sagrado en el lenguaje de los Dioses:

Que todos los seres creados por Dios seamos felices
Que todos los seres creados por Dios seamos dichosos,
Que todos los seres creados por Dios seamos en paz.

OOOOMMMMM  TAAAATTTT  SAAAAATTTT IIIIIAAAAOOOO IIIIIAAAAOOO IIIIAAAAOOO

Que la Santísima bendición Araonica sea con todos nosotros, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y en el Nombre del Santo, del Poderoso, del Misterioso Tetragrammaton. Así es. Así es. Así es. Hecho está. Hecho está. Hecho está.


MARIANO JOSE HERRERA VILLERA      
MAESTRO M.K.

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